lunes, 2 de marzo de 2015

Las 16 reglas de la sugestión




1. Corta. Nuestro cerebro puede procesar cinco datos simultáneos, e incluso siete, pero no veinte. Se deben evitar construcciones como: “La pesadez de su brazo se desplaza primero hacia su pie, luego hacia su mano, antes de llegar a su frente para regresar a su pie izquierdo”. Es preferible decir: “La pesadez de su brazo se desplaza hacia su pie. La pesadez de su pie se desplaza hacia su mano, etc.”

2. Concreta. Se dirá: “Su brazo es pesado como el plomo”.

3. Afirmativa. Como si lo que dijéramos estuviera pasando en este momento: “Se siente pesado, cansado, distendido, relajado”. No vale decir: “Me gustaría que sintieras pesadez en…”

4. Positiva. La sugestión se aceptará mejor cuanto mayor sea la mejoría que proporcione al individuo: “Evitará cualquier enfermedad dejando de fumar” (No “colaría”) En cambio: “Sus pulmones se despejan, su respiración es enérgica, sus ganas de fumar disminuyen” Vemos como podemos decirlo de otra manera sin producir rechazo. Lee las dos frases anteriores y piensa cual se aceptarías mejor mejor. Seguramente suena mejor la última.

5. Repetitiva. Si a un sujeto se le dice que su cuerpo es pesado (su cuerpo es pesado, su cuerpo es pesado…) Acabaremos por provocarle ansia. Deberíamos decir: “Pesado, cada vez más pesado, su cuerpo se hace permanentemente pesado. Cada una de mis palabras hace que tus piernas, sus brazos, pesen más aún. Tan pesado que…” (Como ves estamos diciendo lo mismo, pero de diferente forma)

6. Simple o superpuesta. Consiste en relacionar un hecho con otro (Aún cuando no tengan relación)
Simple: “Su brazo se hace pesado”.
Superpuesta: “Cuanto más pesado se hace su brazo, más profundamente se sume en el sueño”.
Esta sugestión superpuesta subordina la relación de una sugestión a la de otra. No existe en realidad una verdadera relación; es la capacidad de convicción del hipnotizador la que la crea.

7. Inmediata o diferida:
Diferida: “Después de contar hasta tres levantarás tu brazo izquierdo”.
Inmediata: “Levanta tu brazo izquierdo”.
La diferida tiene dos ventajas: permite prevenir al sujeto, especialmente respecto a un contacto táctil, y evitar así toda emoción. Pero en sí misma es otra acción hipnótica que impulsa al individuo a prever otra realidad… a través del simple poder de su imaginación.

8. Intrahipnótica o posthipnótica:
Intrahipnótica se produce durante la hipnosis.
Posthipnótica: se refiere al momento posterior a la hipnosis.

9. Progresiva. Si le dice a alguien: “Su cuerpo pesa”, quizá necesites repetirlo durante quince minutos para que esa sensación se cree realmente. Pero si comienza diciendo: “Sus pies pesan, sus piernas pesan, etc.” Puede que para obtener el mismo resultado sólo tengas que emplear cinco minutos.

10. Ponderada. Hay que anticiparse y evitar situaciones de estrés. No deberá decir: “Usted se sume en un sueño que lo cubre poco a poco” a un sujeto que se ha salvado de ahogarse unos años antes.

11. Cualificada. Adaptarse al vocabulario del sujeto a hipnotizar.

12. Convergente. “Su cuerpo pesa, sus ojos se cierran, su corazón reduce su ritmo, su respiración disminuye” Se dice que convergen hacia el sueño (Representan cuatro consecuencias fisiológicas del sueño)

13. Realizable. Si damos una sugestión que no pueda ser realizable por el sujeto. (No quiera, vaya en contra de sus principios, moral, ética, religión…) Puede suceder:
-Nada;
-El sujeto despierta;
-El sujeto huye a Z3;

14. Sopesada. Hay que anticiparse a las reacciones fisiológicas, No podemos decirle al sujeto que sus dedos van a comenzar a separarse, cuando tiene las manos abiertas completamente.

15. Normal o Subliminal.
Una sugestión normal está destinada a ser escuchada. Una sugestión subliminal no debe serlo. Las voces subliminales son, por ejemplo, imágenes invisibles intercaladas en una película, frases pronunciadas a gran velocidad o en un tono tan bajo que no se puedan oír.

16. Plástica en relación inconsciente. Este es el más evolucionado y difícil de los métodos.
En quince segundos, un buen hipnotizador es capaz de adoptar las diferentes situaciones que se muestran en la siguiente tabla: 

Paternal
Autoridad, Obediencia por Miedo
“Levántate inmediatamente!”
Maternal
Dulzura, protección, obediencia por amor
“Me gustaría que se levantara para alcanzar esa caja: estoy muy cansada.”
Colaborador
Lógica, inteligencia, obediencia por el razonamiento.
“Ese humo le perjudica; debería levantarse y abrir la ventana.”
Flexible
Libertad, iniciativa sugerida, obediencia a través de una aparente libertad de decisión.
“Imagine que se levanta. Provoque ese deseo en usted; hágalo cuando quiera.”

Es preciso subrayar que no basta con leer esas sugestiones; Debes ser consciente de la imitación que hagas, de su exactitud.

Ejercicios:

1. Describir los pasos de una sesión de hipnosis bien practicada.
2. ¿Qué debe de hacer un buen hipnotizador antes y después de la hipnosis?
3. Nombra las cuatro herramientas de un hipnotizador. ¿En qué consiste cada una (sé breve)?
4. Basándote en las 16 reglas de sugestión, escribe un texto en el que tienes que convencer al sujeto de que se cae hacia atrás. Puedes empezar así:
(Lo siguiente es una prueba real que se hace al sujeto a hipnotizar, para comprobar su sugestionabilidad, está sin terminar, así que ya sabes lo que tienes que hacer…)

domingo, 1 de marzo de 2015

La sesión de hipnosis





Comenzaré describiendo como se desarrolla una sesión de hipnosis, desde el punto de vista del sujeto a hipnotizar:

Al comenzar la sesión de hipnosis, el sujeto puede estar sentado, relajado y pensando con normalidad. Se encuentra en el estado normal (Z0).
Mediante un método de inducción, el sujeto entra en el estado Z1. Sabe que todavía está consciente, duda que se encuentre en estado de hipnosis, escucha al hipnotizador y percibe todo lo que sucede a su alrededor.
Este estado es muy inestable y el individuo siempre tiende a regresar a su estado normal, por eso, durante este periodo, el hipnotizador debe tener cuidado de alterar signos sonoros, táctiles o visuales.
Ahora sucede un hecho muy interesante. Al entrar el sujeto en estado profundo (mediante una técnica de profundización), se borra temporalmente de su mente dicha técnica que le indujo a caer en trance hipnótico.

Al decir que se borra temporalmente, me refiero a que cuando despierte el sujeto, si le preguntamos que nos cuente todo lo que recuerda desde el inicio de la sesión de hipnosis, solo recordará hasta un momento antes de lo que le hizo entrar en el trance hipnótico. Por ejemplo: Comenzamos dándole sugestiones que su brazo es muy ligero, que comienza a subir. Luego, el brazo se dobla y se acerca a su cara, hasta que le toque, entonces se quedará dormido. Luego cuando lo despertemos y le preguntemos, solo recordará que su mano subía. (Olvidará lo que le hizo entrar en estado profundo, es decir, olvidará que su mano le toca la cara y se quedaba dormido) Eso sí, el sujeto sabe que hay algo más, pero no lo puede recordar, entonces cuando le preguntamos “¿A qué te recuerda la palabra ‘cara’?” Eso que olvidó le vendrá a la memoria y lo recordará perfectamente.

Mientras se encuentre en el estado Z2 (Profundo), todo lo que suceda no se recordará, a menos que se le indique que lo recuerde. Este estado es también inestable y tiende a regresar al Z1 o a despertar.
Durante la sesión de hipnosis, el sujeto puede entrar en Z3 (Muy profundo), lo notaremos muy fácilmente al ver que el sujeto no reacciona a nuestras sugestiones. En este estado, el sujeto incluso despierto, no puede recordar lo que ha sucedido en esta fase. (Aunque se lo recordemos nosotros) Este estado es muy infrecuente.

Ahora describiré un acto hipnótico desde el punto de vista del hipnotizador bien practicado:

Podemos dividirlo en 5 etapas:
1. Inducir;
2. Profundizar;
3. Explotar;
4. Sugestión posthipnótica;
5. Procedimiento del despertar;

1: Inducir significa situar al sujeto en el estado Z1.
2: Profundizar equivale a hacerle pasar al Z2.
3: Explotar es alcanzar el objetivo fijado (curar, enseñar, anestesiar, etc.)
4: La sugestión posthipnótica es el elemento esencial de toda hipnosis. Cuando el sujeto se encuentre en Z1 o Z2, podemos darle órdenes que se prolonguen y se ejecuten una vez que haya despertado.

Esto es muy divertido, por ejemplo: “A partir de ahora, siempre que te toque la frente y te diga que duermas, entrarás en un estado de hipnosis aún más profundo que en el que te encuentras ahora. Ahora, para probar que has comprendido todo lo que te he dicho, voy a contar hasta tres y despertarás, verás que te encontrarás muy bien, pero siempre que te toque la frente y te diga que duermas, cerrarás los ojos y entrarás en un estado de hipnosis todavía más profundo. Cuento, 1, vas recobrándote, 2, e encuentras muy bien, vas despertándote, 3, puedes despertar.”
Es muy curiosa la reacción del individuo cuando le tocas la frente y le dices que se duerma. Me parece increíble, ya lo probaréis vosotros cuando llegue el momento. 

5: Procedimiento del despertar. El procedimiento del despertar, permite anular todo lo que se le ha practicado en la sesión. Debe de hacerse lentamente, y nunca despertar al sujeto de una forma rápida, como algunos que salen en la televisión: “cuando cuente hasta tres, despertarás, 1,2,3, despierta!”

SINTESIS

1. Antes de la hipnosis: Una entrevista con el sujeto para detectar problemas psicológicos, fisiológicos, miedos. ¿Entiendes lo que digo? Está claro que no le vas a hacer el método de la barca a alguien que tiene fobia al agua. XD
2. Durante la hipnosis: inducir, profundizar, explotar, sugestión posthipnótica, procedimiento del despertar. Elegiremos el estado que deseamos alcanzar en función a nuestros objetivos (Como en el ejercicio del capítulo anterior, resumiendo mucho:Z1 para dar consejos, Z2 para dar órdenes)

3. Después de la hipnosis: una conversación, en la que se le pide al sujeto que cuente cronológicamente lo que ha sucedido, nos permite detectar los estados Z2, por medio de las amnesias posthipnóticas retroactivas y espontáneas. (Así se llama el olvido que comentaba antes, de que al entrar en Z2, se olvidaba de la técnica que le hacía caer en estado profundo (Z2))

viernes, 27 de febrero de 2015

Los tres estados de la hipnosis



En este capítulo, voy a acoger la clasificación de Eric Barone. Vamos a clasificar los estados de la hipnosis según los “tipos” de sugestiones aceptadas por el sujeto en ese estado. En orden de profundidad son Z1, Z2 y Z3. (El estado normal sería el Z0)

El estado Z1 (leve)

En este estado, el sujeto es consciente de todo lo que ocurre. Duda de su estado de hipnosis, pero cuando despierte, evaluará el tiempo incorrectamente. Creerá que han pasado diez minutos cuando en realidad ha pasado media hora. Las sugestiones que se aceptan en este estado deben ser sugestiones positivas, afirmativas o progresivas. (Más tarde hablaremos de los tipos de sugestión) Tomando el ejemplo de un fumador decidido a dejar de fumar. Las sugestiones posibles en Z1 son: siente sus pulmones despejados, su deseo de fumar disminuye, tiene ganas de respirar mejor, etc.

El estado Z2 (profundo)

En este estado, el sujeto tiene adormecidas sus facultades críticas. Continúa comunicándose y sigue recibiendo mensajes del mundo exterior, pero cuando se despierte no recordará nada de lo que ha sucedido.
En comparación con el Z1, este estado permite al sujeto aceptar una inhibición. Una prohibición se incorpora bastante profundamente en su comportamiento.
En el caso del fumador, este estado permite sugestiones como: “Cada vez que encienda un cigarrillo sentirá náuseas”

El estado Z3 (Muy profundo. No sirve para nada)

En este estado, el sujeto pierde la conciencia; ha roto toda relación con el mundo exterior; no escucha nada y se comporta como si estuviera anestesiado.
Este estado se conoce como estado de fuga. Cuando el sujeto rehúsa una sugestión, o no consigue despertar, se refugia en un estado más profundo, el Z3.

SÍNTESIS:

Hasta aquí llega esta parte del curso, deberás haber aprendido:
-Cualquiera puede llegar a ser hipnotizador.
-Todo el mundo puede ser hipnotizado.
-La hipnosis no entraña peligro alguno.
-No se debe practicar las técnicas de hipnosis hasta que se indique.
Los tres estados de la hipnosis son: Z1(leve), Z2(profundo), Z3(muy profundo)
-Z1: El hipnotizado piensa que todavía no ha caído bajo el efecto de la hipnosis.
Solo acepta sugestiones positivas, afirmativas o progresivas.
-Z2: Sus facultades críticas disminuyen, no suele recordar nada de lo que pasa.
Este estado permite al sujeto aceptar una inhibición. (Una prohibición)
-Z3: Estado de huída debido a que rehúsa una sugestión o no consigue despertar,
no hay relación con el hipnotizado, no escucha. (Para despertarlo, se
despertaría como a cualquier persona con sueño normal.)

Ejercicios: 

Para ver que has entendido todo, aquí van una serie de ejercicios:
1.- ¿Según la clasificación que hemos estudiado, (según la sugestión aceptada) en cuantos estados podemos encontrarnos a una persona hipnotizada? Nómbralos:
2.- ¿Qué tipo de sugestiones se aceptan en el estado Z1?
3.- ¿Qué tipo de sugestiones se aceptan en el estado Z2?
4.- ¿Qué tipo de sugestiones se aceptan en el estado Z3?
5.- Imagínate que queremos hipnotizar a una persona, no tenemos mucho tiempo, así que necesitamos saber el estado mínimo en el que debemos sumir al sujeto para que acepte cada una de las sugestiones siguientes:
a.) Cada noche, cuando te tumbes en tu cama, te sentirás muy relajado, cada vez más relajado, y querrás dormir, puesto que sólo así podrás descansar y prepararte para el día siguiente...
b.) Siempre que te sientes a estudiar, te sentirás muy relajado, y verás como asimilas perfectamente cada página que lees, te costará menos memorizarlo...
c.) Cada noche, cuando te tumbes en tu cama, verás como caes en un sueño profundo. No habrá nada que te preocupe. Aunque intentes seguir despierto, tus ojos se cerrarán y podrás descansar plácidamente esa noche...
6.- Escribe las sugestiones que podrías decir en el estado Z1 y Z2 a una persona que quiera dejar de tener miedo a los gatos:

(Las respuestas a estas preguntas se encuentran en el siguiente capítulo)

miércoles, 25 de febrero de 2015

Introducción - Preguntas más frecuentes a cerca de la hipnosis




Debido a la escasa información sobre la hipnosis que se puede encontrar en Internet, he decidido escribir este pequeño curso cuyo objetivo es mostrar los aspectos esenciales de la hipnosis, e incluso, si quieres llegar más lejos, podrás aprender a hipnotizar.

Todo lo que conozco de la hipnosis, lo he aprendido a lo largo de unos cuantos años, a través de la lectura de múltiples libros. Aquí tienes la referencia de unos cuantos:

Estos son buenos, constan de una serie de tres libros acerca de la hipnosis:

          “Hipnosis Curativa”
  Autor: Dr. J.P.Guyonnaud
Ediciones TIKAL
“Hipnosis práctica en 11 lecciones”
Autor: Dr. J.P.Guyonnaud
Ediciones TIKAL
‘Métodos de autohipnosis”
Autor: Dr. J.P.Guyonnaud
Ediciones TIKAL
 
El que considero mejor referencia para entender todo lo que sucede con la hipnosis, aprender a hipnotizar y a mejorar tus capacidades mentales es:

          “ABC de la Hipnosis (Desarrolle su potencial mental)”
          Autor: Eric Barone/Jacques Mandorla
          Ediciones TIKAL
 
Luego, otro muy bueno, pero “bastante” viejo: (Por los conceptos que maneja) 

          “El gran libro práctico del hipnotismo”
          Autor: Carlo de Liguori
          Editorial de Vecchi
 
Como puedes ver, hay una larga lista de libros que tratan de la hipnosis. Cada libro es único. ¡Ah! Si estás interesado en la hipnosis regresiva, te recomiendo el libro escrito por el que yo creo mejor hipnotizador de España, Richard Bru. Si con este curso crees que no tienes bastante, te recomiendo comprar alguno de estos libros, o si no, pasarte por tu biblioteca. 

Preguntas más frecuentes a cerca de la hipnosis:

Ahora te preguntarás:
¿De verdad que se puede aprender a hipnotizar a través de este curso o un libro?
Cualquiera puede llegar a ser hipnotizador, no hace falta tener poderes especiales, solo hay que estudiarlo con mucha atención y dominar por completo unas “armas” que tiene el hipnotizador.
Ahora voy a intentar aclarar unas cuantas ideas falsas que la gente tiene de la hipnosis: 

¿Es cierto que algunas personas son hipnotizables y otras no?
No, todo ser humano es hipnotizable, lo que sucede es que no todo el mundo reacciona de la misma forma a la relajación o a cualquier técnica de hipnosis.
(Hay que aclarar que es el propio inconsciente del sujeto el que, acepta o no, las sugestiones del hipnotizador. Si el sujeto no quiere hipnotizarse, la hipnosis no resultará, puesto que es él mismo quién tiene que hacer todo lo que le vaya indicando el hipnotizador.)

¿Es peligrosa la hipnosis?
No, el acto hipnótico no es peligroso. La experiencia nos demuestra que no se puede hacer que un individuo bajo hipnosis adopte un comportamiento contrario a su moral, religión, costumbres o que ponga su vida en peligro. El hipnotizador solo tiene el poder que el inconsciente del sujeto le entregue. Si un hipnotizador de espectáculo consigue que un sujeto se comporte como un perro, es porque el sujeto sabe inconscientemente que se trata de un juego. Lo que hay que tener en cuenta, que ningún hipnotizador debe realizar tratamientos sin tener conocimiento de lo que hace. Por ejemplo, si no eres psicólogo, no realices tratamientos de hipnosis contra la adicción al tabaco. (Todo este tratamiento debe ser realizado por personas especializadas en ese tema, aunque no hay un riesgo claro, su práctica se desaconseja fuertemente) El estado hipnótico no entraña peligro alguno, puesto que es un estado natural, si existiera alguna posibilidad de peligro, sólo podría localizarse en el hipnotizador; él puede, incluso involuntariamente, crear problemas al sujeto que hipnotiza:
1.    Riesgos psicológicos: si careces de información sobre el pasado de la persona (puedes acentuar un desequilibrio, pero no provocarlo.) También puedes proporcionarle un pretexto para que caiga en un desequilibrio latente. Por este motivo, no es conveniente practicar la hipnosis sin haber mantenido una entrevista previa con el sujeto.
2.    Riesgos fisiológicos posteriores: pueden desprenderse de ciertas técnicas, algunas tan simples como la de la hiperventilación, que consiste en que el individuo inspire y espire rápidamente. De hecho, no comporta más riesgos que la acción de inflar una colchoneta neumática: se producirá un ligero vértigo causado por el aumento de la proporción de oxígeno, vértigo del cual el hipnotizador sacará provecho. (Esta técnica, simple e inofensiva, puede tener consecuencias molestas para un individuo con tendencia tetánica o espasmófila, hasta el punto de provocarle una crisis. 

En conclusión: no existe peligro intrínseco en la hipnosis, sino ligeros riesgos ligados a la competencia (o incompetencia) del hipnotizador.
Todos estos riesgos pueden evitarse con una simple entrevista con el sujeto, tratando de recoger hechos o acontecimientos importantes en su vida, desde lo más general a lo más específico.

Ejemplo de algo general: Un hipnotizador que realice la técnica de la barca a una persona que de pequeña estuvo a punto de morir ahogada. Resulta claro que esta técnica en esta persona no puede dar un resultado positivo.

Ejemplo de algo específico: Lo que voy a describir me ocurrió a mí y va con la intención de advertirte que todas las precauciones son pocas. A primera vista, hacer que una persona hiciera un viaje en globo con una amiga, al país en el que nació su amiga. No tiene por qué salir mal si la persona no tiene fobia alguna a las alturas o a un viaje en globo. (En la entrevista de antes de la hipnosis se había comprobado que todo eso no le afectaría, además eso es lo que el propio sujeto quería vivir) Pues sucedió que sobrevolando ese país, el sujeto rompió a llorar. (En esos momentos me quedé paralizado, pensando el porqué.) no tardé en reaccionar y en entender que su inconsciente había interpretado de ese viaje en globo como un viaje de ida y vuelta en el que su amiga se quedaría allí y volvería sin ella. (Pues actué aclarándole al sujeto que el viaje era de ida y vuelta para los dos, que en el viaje irían los dos y volverían los dos.) Muy retorcido ¿No?¿Qué hubiera pasado si en la entrevista, no me hubiera enterado de que ellos dos son muy amigos, y teme que su amiga se marchara a su país? 

Ahora me gustaría hacer unas cuantas advertencias:
(El seguir el curso y aplicar dichas técnicas de hipnosis  implica que aceptas cada una de estas condiciones.)
  • No me hago responsable de los daños que puedas ocasionar, tanto físicos, como psíquicos al hipnotizado. (Si sigues al pié de la letra todo este curso, con todo lo que puedes hacer y todo lo que no puedes hacer, te puedo asegurar que no ocurrirá nada.)
  • No debes practicar ninguna de las técnicas expuestas en este curso hasta que no lleguemos a la parte en la que puedas hacerlo correctamente. Esta es la parte más importante. Antes de comenzar a hipnotizar hay que conocer los pasos que se deben dar para que la hipnosis se realice correctamente, hay que estar preparados para cualquier posible “peligro”, y dominar perfectamente la sugestión y la fascinación. No basta con proporcionar los textos de técnicas de hipnosis y leérselos al hipnotizado. (Hay que saber el tono de voz que hay que emplear, la fase en la que nos encontramos, etc.) Hay que ser pacientes y hacer las cosas bien hechas. Por ejemplo, si tratas de hipnotizar (sin estar preparado) a alguien, leyéndole una técnica de hipnosis. Te puedo asegurar que el porcentaje de fracaso rondará el 99%. Además, el inconsciente del sujeto al que se había intentado hipnotizar asumirá que no sabes hipnotizar, o que la hipnosis es un fraude, anotándose un punto a su favor y haciendo más difícil una próxima hipnosis. Así que aún teniendo las técnicas de hipnosis a mano, deberás guardarlas hasta que llegue el momento de ponerlas a prueba, si no lo haces, todos los intentos que hagas por hipnotizar acabarán en fracaso, además de poner en algún “riesgo” a la persona hipnotizada. Ya sabes, cada cosa tiene su momento, y si le pones interés, una vez que puedas controlar “todo”, obtendrás un 90% de hipnosis realizadas correctamente.
  • He visto que este curso de hipnosis se sigue desde todas las partes del mundo. En algunos países, la práctica de la hipnosis está penada por la ley, como por ejemplo en Inglaterra. Asegúrate que en tu país puedas practicar la hipnosis.