viernes, 22 de mayo de 2015

Método de los brazos estirados - Parte 2



El hipnotizador le mantendrá los brazos pegados al cuerpo mientras que el sujeto intentará levantarlos por los costados como se indica en la figura. Entonces comenzamos con la sugestión:

“A partir de ahora quiero que comiences a levantar los brazos hacia arriba por los costados. No importa que no se muevan, pues yo hago presión en sentido contrario a la tuya. Lo que importa es que subas tus brazos hacia arriba... Imagínate que los estas levantando... Aunque mantengas tus brazos pegados a tu cuerpo imagínate que lo estás consiguiendo... Que los estás levantando... Sigue haciendo fuerzas... Dentro de poco te pediré que dejes de hacer fuerzas y relajes los brazos... Voy a contar hasta tres... Y cuando llegue hasta tres, vas a dejar de hacer fuerzas y relajarás tus brazos manteniéndolos caídos... Mientras sigues haciendo presión... Mientras sigues intentando levantar los brazos voy a contar... Uno... Sigue intentando levantar los brazos... Cuando llegue hasta tres, relajarás tus brazos, yo te los soltaré y ocurrirá una cosa muy curiosa, que indicará que estás cerca de entrar en hipnosis... Dos... Sigue haciendo presión... Cuando diga tres, relajarás tus brazos, yo te los soltaré y verás que comenzarán a subir solos hacia arriba, sentirás tu cuerpo muy cansado, tus ojos muy pesados, tan pesados que, mientras tus brazos suben, tus ojos se irán cerrando, te entrará mucho, mucho sueño, y cuando tus ojos se cierren, te quedarás dormido... Cuando llegue a tres... Dejarás de hacer fuerzas, relajarás tus brazos, yo te los soltaré y verás que comienzan a subir solos, mientras, tus ojos se irán cerrando, se volverán muy pesados, tu cuerpo se sentirá muy cansado, tan cansado que cuando tus ojos se cierren te quedarás profundamente dormido... ¡Tres! Ahora deja de hacer fuerzas...”

El hipnotizador le suelta inmediatamente los brazos, y rápidamente continúa con la sugestión. (El movimiento de los brazos hacia arriba comenzará justo cuando el sujeto relaje sus brazos y el hipnotizador se los suelte. Por eso justo antes de soltarlos el hipnotizador continúa)

“Ahora te suelto los brazos y comienzan a subir, tus ojos se cierran, tu cuerpo está muy pesado, cansado, tienes sueño, tus ojos pesan, se cierran... Mientras tus brazos suben, tus ojos se cierran, tienes mucho sueño... Cuando tus ojos se cierren te quedarás profundamente dormido” (Continuar con sugestiones de este tipo hasta que el sujeto cierre los ojos.)

Hay que tener en cuenta, que los brazos subirán por reacción fisiológica. Este movimiento durará tres o cuatro segundos. El hipnotizador deberá ser muy rápido y aprovechar el momento en el que los brazos estén subiendo, puesto que una vez que los brazos alcanzan una posición determinada, pararán y no continuarán. A partir de ahora las sugestiones que le proporcione el hipnotizador tendrán más dificultad para entrar en el subconsciente del sujeto. 

Una vez que el sujeto ha cerrado los ojos continuar:

“Duerme, quiero que duermas profundamente... Tus ojos se han cerrado y te encuentras en un estado de calma y bienestar... Duermes... Estas profundamente relajado... Profundamente dormido...”



Mucha gente al entrar en estado de hipnosis se deja caer al suelo, mientras otras personas siguen de pié. Mantén especial cuidado en que la persona no vaya a lastimarse. Es preferible que haya un sillón detrás.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Para conseguir ser amada


Poseer el retrato del sueño dorado. A las diez de la noche y en particular el día martes, sahumar la habitación y ofrendarle al ser querido la oración consagrada a tal fin, y que dice: "Amado mió, fuente divina e inspiración de mis afectos, a tí ofrendo en este día todas mis esperanzas y que mis sueños se conviertan en realidad anhelada. Que tu corazón amante busque en mi, el calor inmensurable que en el mió hallará. Que Venus, protector de los enamorados, me albergue en su seno".